viernes, 28 de marzo de 2008
jueves, 20 de marzo de 2008
Ya no quedan dudas...
El guitarrista argentino le puso guitarras, letra y voz a la cancion, y fué además de la partida el reconocido bajista Pedro Aznar. Se grabó en The Looking Glass Studio, propiedad del legendario compositor Philip Glass. Se espera que en abril, el músico británico y el ex (¿?) Soda se vuelvan a encontrar para terminar de darle forma a la grabacion.
miércoles, 19 de marzo de 2008
Autobombo
1 - Ya está listo el blog "http://diariodejav.blogspot.com"
Recuerden que ese es solo un "diario de escritor" que responde a la demanda y las consignas del Seminario taller de escritura de la Licenciatura en Comunicacion social, una de las carreras de grado de la universidad Nacional de Quilmes. Si buscan algo diferente sigan revisando por acá, mi blog personal.
2 - Comienza la nueva temporada de Musica sin comprmir, desde el sabado 5 de abril, todos los sabados de 20 a 24 por Fm Ahijuna 94.7 o por www.radioahijuna.com.ar
3 - Podes enviar tu demo para salir en el programa, rotar en la programacion de Fm Ahijuna 94.7 y hasta tocar en vivo en nuestros estudios. Recibimos cd^s, cd-r^s, cds de mp3 y hasta mp3 almacenados en rapidshare o discos virtuales similares. Los interesados comuniquense para mas datos al in-box del my space (www.myspace.com/muzicasincomprimir) o en su defecto al mail muzicasincomprimir@gmail.com
Gracias!
domingo, 17 de febrero de 2008
Tachar
jueves, 10 de enero de 2008
“Se conoce gente”: un acercamiento a la vida y obra de “Polo” (4, ultima parte)
Polo aplicó los códigos de la conversación cotidiana a la entrevista televisiva y obtuvo de esa manera confesiones memorables, logrando el acercamiento necesario para lograrlas. El tenía ese don peculiar que tienen las personas que son admiradas por las señoras del barrio, aquellos que tienen la capacidad de parar su rutina para hablar (en la puerta de una casa) de la vida, buscando aprender algo nuevo, porque a el le gustaba escuchar, y eso lo lograba buscando esos indicios característicos en las personas esos detalles que parecen triviales pero aportan. Carlo Guinzburg explicaba que la historia es “la disciplina de lo concreto, lo irrepetible, lo singular y lo cualitativo” y manifiesta que el conocimiento de la realidad al que puede acceder el hombre es “indirecto, mediado y fragmentario”. Polo encontraba la forma de mediar el evento comunicativo para acceder al ese conocimiento, y además le demostraba al entrevistado lo importante que el era y sabia y todo lo que el aportaba a ese conocimiento mediado. Indagar es básicamente lo que hacia Polo, y eran esos contrastes entre el y el entrevistado los que permitían esa comunicación: Para que exista comunicación deben haber contrastes de identidad entre el emisor y el receptor, lográndose así una tensión para que se de un sentido y una reciprocidad, asunto que Polo lograba como nadie. En este caso el entrevistador tomaba protagonismo, pero al mismo tiempo se ponía a la altura del entrevistado, y quizá luego se volvía a su casa pensando en la charla. La cultura tiene su origen en lo que Marx llamaba la relación doble, el hombre con la naturaleza y la del hombre con sus pares. La producción de este tipo de envíos estaba sujeto al diálogo entre hombres, mostrar la vida humana en su expresión mas pura era sin dudas la exposición de un hecho cultural. El modelo comunicativo que se da entre el programa y el espectador, y entre polo y el entrevistado son similares. La franqueza es un punto en común. En este caso no se está operando dentro del código dominante ni en un código negociado entre producción y audiencia, sino que hay un tercer enfoque. Hay cierta decodificación del mensaje por parte del televidente no muy diferente a la que llevo a que este haya sido codificado, porque no hay una codificación certera, no hay ningún tipo de ocultamiento: el entrevistador hace su trabajo y el entrevistado se abre sin tapujos. Aquí, es cuando una parte del mundo muchas veces no mostrada se representa ante el mundo moderno, provocando un enaltecimiento de la representación. Entonces, para que la comunicación tenga sentido, tiene que haber una tensión de los dos extremos, donde haya algo compartido, propiciando un cierto entendimiento, y también una buena parte no coincidente, para que los contenidos que se manejan tengan cierta relevancia. Es ahí cuando se denota la buen predisposición del entrevistado frente al poder del entrevistador ; Además, Polo se ocupó de aspectos nunca bien ponderados en televisión: no todo lo que importa es la realidad política; también está el amor, el miedo a la muerte, el deseo, la relación con los vecinos u el prójimo; todo ese universo que la vorágine de la televisión no refleja, y el periodismo tampoco, porque no vende ni es noticia, pero que para Polo era indispensable narrar para conseguir una buena historia, ya que “al fin de cuentas esas cosas son las que nos preocupan a todos”, expresaba a una revista de historietas en 1994. La actual es una cultura del vivo. El no chequear antes de mandar al aire es parte de una agenda para determinados medios. Según Hall, el consumo o recepción del mensaje televisivo es también en si mismo un “momento” del proceso de producción en su sentido más amplio: la standardización también es un problema; Es innegable, que es por las condiciones que propicia la reproducibilidad técnica, los elementos para satisfacer necesidades las satisface un producto standardizado. El afán por la inmediatez, la competencia entre medios y las imágenes directas y concisas pero repetitivas, producen que la televisión sea el único medio capaz de codificar de esta manera un lenguaje tan complejo. En estos programas no se buscaba la inmediatez, pero si había una gran improvisación al no prepararse un guión (buscando cierta frescura y franqueza), que es lo que muchas veces provocaba incertidumbre y corridas, peores aun que las de la cultura del aire en vivo y en directo. Ese fue otro de los factores que llevaron a Fabián a recluirse en el Delta.
Polo decía que había un programa donde se encuentra un mito. El buscaba revelar los misterios, cuestión a la que el iluminismo no inducía precisamente y no hacía que los envíos sean divertidos a toda costa, ni tampoco mostraba un drama. El mostraba vidas, no obligaba a nada ni manifestaba una subordinación: no sacaba conclusiones, le concedía esa opción al espectador, no optando por la banalidad de los hechos, logrando que las producciones pueden ser consumidas estando incluso en distracción, sino buscando una atención y feedback.
Hall, Stuart ;Codificar / Decodificar
Debord, Guy ; La sociedad del espectáculo
Portela, Ignacio- Montero, Hugo; Polo: el buscador ; Buenos Aires; Catálogos; 2005
Polimeni, Carlos; El otro lado de Polo ; Pagina/12; 17 / 06 / 01
Friera, Silvina; Cada uno tiene su versión del personaje, su propio Polo; Pagina/12; 21 / 01 / 06
Blejman, Mariano; El legado de un pioner; Pagina/12; 03 / 12 / 06
Guinzburg, Carlo; Indicios. Raíces de un paradigma de referencias indiciales
Mattelart, A. y Mattelart, M.; Historia de las teorías de la comunicación
Hall, Stuart ; La cultura, los medios de comunicación y el “efecto ideológico”
lunes, 7 de enero de 2008
“Se conoce gente”: un acercamiento a la vida y obra de “Polo” (Parte 3)
Polo usaba las imágenes como una reproductibilidad de las ideas. Con una conjunción de imagen y narración dejaba en descubierto ese juego de la historieta sobre una historia verdadera. Plasmaba imágenes y las repetía una y otra vez demostrando una narración, una historieta, exhibiendo así una realidad. Unificaba, mediante una escena dramatizada, el texto en off con aquella entrevista principal, y así es como narraba esas historietas, “las pequeñas historias sobre pequeñas personas”. Aquí aparece lo que afirma Stuart Hall, que expone que, el signo televisivo esta compuesto por el discurso visual sumado al auditivo, lo que le da complejidad. Este asevera que el proceso de recepción y producción televisiva están relacionados ya que forman parte de una misma comunicación, como lo es la audiencia, siendo fuente y receptor.
El programa de Polo no tenía aura. Con esto intento explicar que lo que era visto por el televidente meramente reproducía una charla abierta y sincera entre el periodista y el entrevistado de una unicidad infranqueable y manifestación irrepetible. Por más que miremos los videos una y otra vez, la capacidad aurática solo la obtuvo el momento en que se grabó el crudo. Ya al momento de la edición, el aura se había perdido. Ni el productor ni la audiencia, podrán captarla. Solo Polo tenía el derecho y el poder de conseguir tamañas confesiones.
Al inicio, Polo, de campera negra, interpretaba a un tipo que habían echado del laburo y que se dedicaba a juntar historias. Él era un fanático de las historietas, y un arduo lector de policiales. De ahí provino esa estética propia. Porque Polo llevó situaciones, textos y gráfica; toda esa imaginación de lo policial a un formato completamente distinto como es el televisivo: Rompió así con todo lo que existía en cuanto al trato de lo suburbano, partiendo desde las fuentes. Polo era un hombre de la noche, pero no la noche de la farándula: el conocía muy bien la cultura nocturna. Aunque estamos hablando de los años 93, 94 y 95, es decir, los años fuertes de la fiesta del menemismo: Miami, pizza y champagne. Cuando la frivolidad estaba a flor de piel, Polo nadaba contra la corriente: por ese entonces se metía en los pasajes subfluviales, se codeaba con los "Titanes en el Ring" que estaban desaparecidos de los medios, con las prostitutas, y hasta con un personaje que buscaba oro entre la mierda de Buenos Aires: todo eso acentuado con la difusión desde el canal oficial, el viejo ATC intervenido por Gerardo Sofovich, cuestión más que paradójica. En cierta forma jugaba con esa osadía de sacarle una hora de programación a Sofovich, de robarle espacio a la hegemonía del poder de turno. Igualmente Polo no buscaba popularidad. Era el quien manejaba los costos del programa: Le pagaba de su bolsillo a sus colaboradores, aún sin haber arreglado contrato con el canal estatal, o en situaciones en que pudiera no conformarlos del todo, porque, en definitiva, era una suerte de patrón en un momento, ya que bancaba el proyecto con la productora que armó. Él en ningún momento dejó de hacer lo suyo para realizar cosas más "vendibles", al contrario; Los programas tienen una línea narrativa e ideológica muy coherente y loable. Siempre afirmó que la relación con ATC era inmejorable, o al menos mejorable económicamente, ya que si bien nadie chequeaba el programa antes de su salida, lo que le daba absoluta libertad a la producción, el dinero nunca alcanzaba.
Polo, a diferencia de lo que se practica en la actualidad, luchó siempre contra esa idea de que su programa trataba temas marginales o mostraba estigmas: “De alguna manera es un estigma que nos acompaña. Porque nosotros propiciamos eso: entrevistamos putas, linyeras, chorros, policías, ese tipo de cosas. Pero nunca fue la orientación del programa. Nunca pensamos en hacer un relevamiento del mundo marginal. Es un programa que cuenta situaciones de vida, que habla sobre las pasiones humanas. Me molesta porque me parece que se quedó fichada esa idea. Y me irrita a mí mismo que así sea”. Igualmente siempre va a estar instalada la idea de que Polo prevalecía a las personas sobre el producto, en las antípodas de lo que manifestaban los Mattelart, que consideraban que “la ideología de la sociedad de la información es la misma que la de mercado”, y que postulan la importancia de los objetos sobre las personas, llegando a considerar que las personas son parte de la existencia de los objetos y no que las personas sean los que digiten el funcionamiento de los mismos.
Durante el envío televisivo, existe una subordinación por parte del televidente. Polo sin demasiadas intervenciones lograba imponer una ideología (mecanismo que muchos envidiarían). Por el solo hecho de abrir las puertas hacia aquello que creemos desconocido pero que no es más que una mera representación de la realidad. El no intentaba hegemonizar al estigmatizado sino que deja que de este surja una reflexión, y así demostrar que, en un canal supuestamente vacío de presiones (y digo supuestamente porque no hay presiones comerciales, pero si políticas y de las peores) se puede exhibir un producto de calidad y objetividad con una verdadera independencia periodística.
En cuanto al culto, ese fue un factor que no se pudo manejar; A Polo le interesaba lo que hacia más allá de cuanta gente lo esté viendo. Lo hacia por el mero hecho de adentrarse en lo que el aura de cada situación vivida en particular le proporcionaba. La mentada “mirada de Fabián” se logró con el tiempo y no con un objetivo. No necesitó del poder de los medios hegemónicos para trascender, para poder mostrarse. De ninguna manera siguió la ideología imperante, aquella que fanfarroneaban los pseudo-trasgresores desde su lugar progre pero obediente. Convengamos en que no existe un autosustento de la hegemonía, esas ideologías subordinadas al poder dominante, sino que son los grupos de choque y los mismos obedientes las que lo legitiman. Polo logro rebatir a ese poder que penetra en los códigos y convenciones sociales y culturales haciendo que el lenguaje sea funcional comunicativamente, para de esa manera naturalizar las cosas y ejercer dominio sobre esas masas subordinadas, ese que mensaje no se da en un momento aleatorio, sino que esta producido, por lo que se torna difícil de ignorar, haciendo posible de esa manera una utopía: Hacer periodismo verdaderamente independiente (no como el que actualmente pregona el grupo Clarín) en el único canal de televisión de la capital de nuestro país que luego de la gestión militar no paso a manos privadas. A polo no le interesaba representar ideales de superestructura sino que su enfoque se inclinaba principalmente a hacer visibles, porque no, los diferentes ámbitos de la vida de la base de la escala social.
En “El visitante”, el segundo ciclo, cambio en cierto modo, la temática a la hora de encarar cada emisión. Si bien se continuó reflejando el “exterior”, “lo poco visto”, los programas no se basaban en una temática especial y luego se armaba esa historieta, sino lo que se elegía era un lugar determinado para desarrollar allí las entrevistas.
La última emisión de El visitante fue en el delta del Tigre. El destino, posteriormente quiso que esa sea la última morada de Fabián. Luego de un tiempo de exilio allí, tiempo de desintoxicación de la ciudad, desorientación incluida, idas y vueltas, pérdida notoria de cabello y un rostro desencajado que deambulaba sin rumbo, sin saber cual era el paso a seguir, Polo quedo resignado y desganado, solo, pensando que ya no podía cambiar la actitud, y que el pozo en el que lo había llevado la angustia era natural e irreversible, aquella postura que manifiesta que no hay nada por hacer, de que todo lo que sucede en la sociedad es así y no puede ser de otra manera (postura que claramente quieren sostener también los medios hegemónicos, probablemente codificada, una clara situación de desgaste luego de convivir con el hibridaje de culturas, habiendo visto demasiada barbarie oculta por los mismos medios complacientes y obedientes al poder de turno.
Un 3 de diciembre de 1996, tan paradójicamente que estremece, esa realidad que él tan bien supo mostrar a través de sus preguntas, su espléndida narración y el lente de su cámara, lo llevó a arrojarse a las vías del tren en la zona de Santos Lugares, dejando cientos de interrogantes y un magnífico legado periodístico. Es más terrible aun, saber que en uno de los tantos crudos que no salieron al aire, un maquinista de tren donde durante una entrevista hacia la confesión de que era ese el lugar más propicio para un suicidio. Fabián había decidido censurar esa parte ya que, según dijo, parecía un manual para el perfecto suicida.
La cobardía del acto es lo que muchos reprochan. Otros tantos extrañamos el modo de ver que él tenía y que se perdió en aquella tarde de diciembre, que como afirmo en algún relato, se pudo haber producido por haber visto demasiado y no poder dejar de pensar en ello.
domingo, 6 de enero de 2008
“Se conoce gente”: un acercamiento a la vida y obra de “Polo” (Parte 2)
La mirada Polosecki: Los programas
“Un día, no sé cómo, todos los jefes de redacción
se dieron cuenta al mismo tiempo de que podían
arreglarse sin mí. Ahora escribo historietas
absurdas sobre historias verdaderas.
No me va mucho mejor, pero se conoce gente".
Polo en Off, al comienzo de cada emisión de “El otro lado”
Fue junto a Roberto Petinatto con quien estuvo por primera vez a la pantalla, para hacer una sección de “Rebelde sin pausa”, en la que, bajo la lupa de Becerra, buscaba entrevistados en la calle dándole una impronta propia al personaje que presentaba. Ese entrevistador empezó a tomar vida propia fuera de los parámetros de investigador de novela negra que Becerra preveía y con fanatismo al género solicitaba. Eso derivó en la propuesta de abandonar la sección y encarar un proyecto de programa propio: el otro lado.
El otro lado y El visitante fueron, seguramente, los programas más influyentes de la televisión actual que se hayan producido durante la década del noventa. Fabián Polosecki cambió así la historia de la televisión, quizás como una prolongación de su militancia política que había tenido en
El formato del envío era simple: Polo hacía preguntas, y trataba de esa manera obtener pasajes interesantes de la vida de una persona. El buscaba, investigaba: el quería contar historias, y así conocía gente. El clima dado por su voz, por su mirada, por las palabras empleadas y, sobre todo, por el trato que les daba a sus entrevistados, contribuyeron a la evolución de ese formato brindado por el espectáculo mismo, creando una exposición y producción de la sociedad del momento. El otro lado duró dos años, saliendo los lunes a las 23 y fue incrementando su rating a medida que el boca en boca surtía efecto. (Igualmente, al respecto, Hall señalaba que la producción artística comienza con las creaciones que están al servicio del culto, indicando que importa mas su presencia y menos que sean vistas). El visitante, en cambio, duró 13 capítulos e iba por ATC los viernes a las 23, saliendo a partir de agosto de 1995.
Polo encontró en la televisión "una forma de expresión adecuada a sus posibilidades y a esa sensibilidad e inteligencia que poseía. Conseguía que los entrevistados contaran sus secretos mejor guardados, pero se comprometía demasiado con la gente. Se entregaba por completo y, al compartir el sufrimiento ajeno, se desgastaba. La indiferencia nunca fue uno de sus atributos" Guy Debord afirmaba que “El espectáculo es materialmente la "expresión de la separación y el alejamiento entre el hombre y el hombre", porque se emparenta con negación de la vida real. Polo mostrando sus historias se oponía, escapaba del espectáculo, de ese juego que proponía la frivolidad de los años noventa, ese autorretrato del poder de la época. No solo se oponía a lo que proponían sus principales colegas, sino a la opción elegida por un pueblo que se veía obnubilado por objetos importados y destinos glamorosos posibles de visitar. Una vida donde lujos eran accesibles, los presupuestos amplios y las imágenes cada vez más abundantes, donde el tener es fundamental, pero el aparentar es probablemente más importante, y es muy feo andar mostrando a las prostitutas, a los orates que deambulan, a ladrones, o a quienes no llegan a fin de mes. Polo se iba muy mal de ese tipo de entrevistas, pero posiblemente lograba sacarle una sonrisa al entrevistado. Actualmente los entrevistadores recurren al golpe bajo solo para mostrar una imagen, vender una caridad que termina cuando se suben al auto y alzan los vidrios polarizados.
Polo era una escuela en si mismo. Viendo los tapes, se aprende a entrevistar a la gente: esa idea de aprender a escuchar, y, a partir de esa escucha, interesarse y respetar lo que dice el otro. No esperar las verdades que uno quiere escuchar de alguien que tiene un discurso armado. El azar de la entrevista, el manejo de los tiempos son aspectos fundamentales del oficio de Polosecki como entrevistador, sumado al respeto y el trato especial hacia los entrevistados. Las notas que realizaba Polo eran una o dos horas de charla, previa investigación de los realizadores para editar ese crudo y que queden para salir al aire diez minutos, a diferencia de las notas pautadas que se hacen en un instante como ahora; El iba, hacía la nota y era toda una movida de doce horas diarias. Además lograba una intimidad envidiable, porque pareciera que los entrevistados sólo le hablaran a él, como si no hubiera nadie más registrando el testimonio, y había un equipo periodístico (que el mismo armo) junto a el la nota. Todo eso era fruto del trabajo serio y de ese respeto que imponía.
sábado, 5 de enero de 2008
¿Qué pensás al respecto?
El momento, la acción, el movimiento,
recuerdo, ya estuve llorando por esto.
Tal vez sea cierto, lo que queremos no es lo que hacemos,
lo que buscamos esconde un defecto, es la manera en la que construimos.
El momento, la acción, el movimiento,
¿a vos que te parece, qué pensás al respecto?
Mejor no me lo digas, guardemos secretos
tengo una lista de películas que quiero ver.
Coincidimos y no es casualidad, qué mala suerte, no es casualidad.
(Coiffeur- Que mala suerte)
lunes, 17 de diciembre de 2007
Te mando un 19 blanco!
La proxima me vengo caminado.
Del buen dia no saco nada en limpio, nada, salvo el disco de Austral, la mejor compra que podria haber hecho.
viernes, 14 de diciembre de 2007
“Se conoce gente”: un acercamiento a la vida y obra de “Polo” (Parte 1)
Algo peor que no tener ninguna historia que contar:
es haber oído demasiadas, y no poder olvidarlas.”
Polo “en off”, «Día de Cierre» El otro lado, ATC 1993
Fabián Polosecki, o simplemente “Polo”, fue un periodista que, en su fugaz paso por la televisión, logró revolucionar la forma de narrar historias en ese medio, en una década difícil como la de los 90. “Saber leer es saber andar, saber escribir es saber ascender” es una celebre frase de José Martí. Polosecki demostró (ya sea desde su excelente manera de escribir y luego desde su peculiar visión de la vida, pero siempre ascendiendo) que se podía pensar en otro tipo de televisión.
Con sus programas “El otro lado” y “El visitante”, hoy considerados de culto, reflejó como nadie había hecho hasta entonces, los diferentes matices que se esconden detrás de las vidas de hombres y mujeres que son casi siempre ignorados y muchas veces despreciados. Con sus entrevistas profundas y sus relatos en off le puso rostro e historia a personajes marginales, como prostitutas, desocupados, criminales o drogadictos. En una ponencia , Fabián manifestaba: “Hay mucha información importante en la persona que tenemos viviendo al lado, o en cualquier persona que tiene una pasión desmesurada; y creo que es válido intentar una mirada sobre esos campos de la realidad que, por otra parte, nos obligan a desprendernos de ciertos códigos de la televisión y adaptarnos a ese laburo”. Rompiendo esos códigos, su mayor logro fue sacar del living de un estudio de televisión a los entrevistados, o, mejor dicho, buscarlos en su lugar de origen. Además, Polo contribuyó con la construcción de un modelo de televisión independiente, pero no como el que tenemos ahora; quizás mas inocente, y con elementos propios del periodismo gráfico del cual el arribaba, adjuntos a la incorporación del comic (genero en el que incursionó, y que nunca abandonó haciendo este tipo de televisión) y la novela negra (cuya inclusión fue aconsejada por su primer productor televisivo, Raúl Becerra); Así, incorporó un método de trabajo para el programa: una elaboración previa con el texto y posterior tratamiento del ritmo con las imágenes. Y, como hombre de la noche que era, tenia olfato para buscar esas imágenes: “Esas historias con las que me había encontrado y que habían sido como un rumor que me ayudaba a escribir; ahora eran un estruendo que me impedía escuchar mi propia voz. En los últimos meses, había oído demasiado y había visto cosas que hubiera preferido no ver” , decía premonitoriamente en off, en El otro lado, por ATC allá por el 1993. Pero Polo, no se iba de un lugar buscando u armando conclusiones como actualmente lo hacen los cronistas u investigadores, o como cierra su programa Gastón Pauls; el dejaba que las conclusiones las saque la gente. En ningún momento intentaba “bajar línea”: solo mostraba el mundo, desde su lugar nos mostraba el Otro lado de la parafernalia menemista.
¿Quién fue realmente Fabián Polosecki? ¿Quien fue Polo, o Polito? ¿El apasionado militante que era de joven? ¿Aquel que se divertía saturando de lugares comunes sus notas de color, hasta llegar a un punto de conexión con el surrealismo? ¿El periodista que intentaba ser un bicho de redacción? ¿O aquel creativo pseudo-escritor de historietas que entrevistaba a seres increíbles pero normalmente ocultos (o que en realidad pasan desapercibidos)?
viernes, 7 de diciembre de 2007
Buen dia dia
El festival se realiza todos los años desde 1999 para que músicos, diseñadores y productores culturales celebran en un encuentro al aire libre junto a 30.000 personas un día de "comunicación e intercambio".
Pero este dieciembre se realizará la décimo primera edición del evento en la Plaza Dr. Benjamín Gould, es decir, en Planetario de Buenos Aires.
Veremos como le sienta el cambio de sede.
Festival buen día 2007: 15 de diciembre, Planetario de Buenos Aires desde las 14hs.
Line up:
Dr Trincado (24:15)
Rosario Bléfari (23:30)
Los Látigos (22:35)
Juana Molina (21:30)
Rosal (20:45)
Coiffeur (20:00)
Amadeo Pasa (19:15)
Diosque (18:30)
Marianela (17:45)
Klemm (17:00)
Kellies (16:15)
Alfonso el Pintor (15:30)
Aldo Benitez (14:45)
Banda de Turistas (14:00)
sábado, 17 de noviembre de 2007
¿Antiguo?
Es bueno, a veces, mostrar el proceso de producción de un artículo. Este va a ser el caso.
Es muy difícil comenzar a escribir cuando se tienen varias ideas concretas en la cabeza y ninguna se relaciona entre si; Esta en mí, de ahora en más en este texto, demostrar mi capacidad de relacionarlos de la manera más convincente. Comencemos por donde regularmente se empieza: por el principio. En los últimos días vine apreciando una sensación que aqueja a muchos adolescentes que atraviesan la barrera de los veinte. Estoy experimentando síntomas que indican indefectiblemente que me estoy poniendo viejo. Si: muchos pensaran: “si vos te sentís viejo ¿que les queda a los de sesenta?”; pero sin embargo es una sensación extraña. El otro día me llego una de estas estúpidas y poco creibles cadenas de mails. Esta vez la leí, porque el titulo me atrajo (ya con esto me desacredito solo). Era justo lo que estaba buscando.; Me interesó, ya que hablaba del “síndrome de los veintitantos”. Decía que le llaman la 'crisis del cuarto de vida'. La misma se explaya amenazandote, diciéndote que te empiezas a sentir inseguro y te preguntas donde estarás en un año o dos, pero luego te asustas al darte cuenta que apenas sabes donde estás ahora. Y no estaba muy errada. Entonces proseguí. Mas adelante decía que sucede a menudo que te das cuenta de que cada vez es más difícil ver a tus amigos y coordinar horarios por diferentes cuestiones: trabajo, estudio, pareja, etc. Y cada vez disfrutas más de cuanta excusa exista para charlar un rato. Decia ademas que las multitudes ya no te son 'tan divertidas'... hasta a veces te incomodan. Y extrañas la comodidad de la escuela, de los grupos, de socializar con la misma gente de forma constante. A mi, esto me sucede con la música en particular, por mi condición de melómano eterno. La música ya no es lo que era. Me acuerdo allá a lo lejos los momentos en que escuchaba y grababa en mi doble casettera con un casette virgen colocandolo del lado izquierdo, aquel grupo que me gustaba, o directamente de la radio (y eso que no soy tan viejo), y aparecía mi mamá y yo bajaba el volumen o escondía todo rápido como si fuera algo malo, para que no me dijera con desaprobación:"¿Qué es ese ruido? ¡¿Qué es eso?, que feo! ¡Ah, música era la de antes!". Y yo ahora, escucho la radio, bajo discos enteros de
Hoy por hoy, la mayoría de las producciones son plagios. Analogías u hasta homologias, es decir, esa semejanza de origen entre dos estructuras, pero que pueden tener una función y un aspecto diferentes. Pero eso sucede por una contaminación general y una falta de creación e inventiva importantes, además de que la música como arte derivó en producto, apto para el consumo indiscriminado y para ubicarla en masa, donde el hecho artístico esta aislado y los que hacen música por amor al arte no tienen cabida. Igualmente hasta las bandas nuevas suenan ya todas iguales, teniendo sonido a "banda nueva".Me pregunto entonces… ¿Los grupos que suenan ahora serán recordados dentro de 20 años como pasa hoy en un fogón con Vox Dei o Serú Giran? ¿Sabrán los argentinos del 2027 quienes fueron Pier, Jóvenes Pordioseros o Guasones? ¿O solo los quilmeños recordaran a Júnior, cantante de La 25, porque fue un enganche excedido de peso surgido de la cantera del Quilmes Atlético Club? ¿Sabrán aquellos jóvenes del futuro que Callejeros era un grupo medianamente conocido, o solo recordaran más al juicio a Omar Chaban, o el paradójico, triste y escalofriante caso de esos músicos procesados por matar a sus propios familiares?
Esta claro que es muy difícil encontrar un sucesor nato y digno en esta década de Serú Girán, Soda Stéreo, Pescado Rabioso, Sumo, Manal, Miguel abuelo, Aquelarre, etc. Y viajando al plano internacional, no es fácil ser el nuevo U2, Queen, Nirvana, Led Zeppelín, Depeche Mode…y la lista sigue... Muchas bandas, como The Police o Genesis (olvidándonos de los réditos que les da a sus bolsillos y a los de las empresas patrocinantes y managers) vuelven a los escenarios porque hay una necesidad de cubrir ese hueco generacional del que estamos hablando.
Esto se da (porque no me sucede a mi solo) por esta falta de alguien que logre en estos días anémicos de melodía igualar los pergaminos de aquellos que enumeré renglones arriba, o transformarse en un referente real del cambio, la renovación, la movilización, la distinción, la búsqueda, la sorpresa, la protesta, la expresión artística, como lo hizo ayer la música progresiva, con Pink Floyd por citar un ejemplo. Y es aquí donde quería llegar. Hace dias, viendo una publicidad del nefasto programa televisivo de Tinelli observe una recreación, en los lagos de palermo, de lo que bien podría haber sido una escena del programa “Alta tensión”;Un automovil de la epoca y bailarines alrededor de frondosos arboles y colores por doquier. Hablo de aquellos shows en los que se inundaba al pueblo de música complaciente e Ilusiones vanas para mantenerlos ciegos y así de a poco borrar mentes y tapar los problemas. Y esto es una comparación, una analogía. Esto paso en los setentas, y vuelve a pasar ahora. ¿Todo esto queda antiguo? No para nada, siempre se recurre a aquello que dio resultado. Y en los setentas dio resultado, Porque no ahora en la era K. Asi, me pregunte porque el hombre hace ese tipo cosas, como tropezar dos veces con la misma piedra. ¿No será cuestión de que solo me estaré despertando recién y que en lugar de estar poniéndome viejo solo tengo la curiosidad y la inocencia utópica de un niño?
jueves, 15 de noviembre de 2007
Polo: buscando indicios
Fabián Polosecki, o simplemente “Polo”, fue un periodista sensible que, en su fugaz paso por la televisión, logró revolucionar la forma de narrar historias en ese medio en la década de 1990. Con sus programas “El otro lado” y “El visitante”, hoy considerados de culto, reflejó como nadie lo había hecho los diferentes matices que se esconden detrás de las vidas de hombres y mujeres casi siempre ignorados y muchas otras despreciados. Con sus entrevistas profundas y sus relatos en off le puso rostro e historia a personajes marginales, como prostitutas, criminales, drogadictos o desocupados.
Polo se suicidó arrojándose debajo de un tren el 3 de diciembre de 1996.
“Esas historias con las que me había encontrado y que habían sido como un rumor que me ayudaba a escribir; ahora eran un estruendo que me impedía escuchar mi propia voz. En los últimos meses, había oído demasiado y había visto cosas que hubiera preferido no ver”
Polo en off, durante el capítulo «Día de Cierre», El otro lado, 1993.
Ampliacion y análisis en las proximas entradas
miércoles, 14 de noviembre de 2007
Excusados
razones por las cuales debería estar bien.
Hay gente que no sabe distinguir entre pescado
y pez muerto.
Deben tomar el camino de la bicisenda, palabra
demasiado futurista para el presente,
demasiado del pasado para el futuro,
y demasiado atemporal para el pasado,
¿entonces vamos?
adelante, sirvan copas, desnuden botellas.
¿De que vamos a hablar?
simplemente de algo nuevo.
Nada que se haya hablado, ¿y si inventamos un lenguaje?
seria arriesgado, pero al menos nosotros dos o tres
que nadie lo sepa del momento que lo creamos hacia atrás,
pero que nosotros dos o tres si a partir de que lo creemos
¿crear algo juntos? ¿Que les parecería?
se que no se puede, pero es lo que quiero,
no puedo hacer nada para tenerlo,
entiendo todo, pero no hay mas que hacer, que no hacer.
Ausencia de poder
Así rezaba la editorial que creaba y recitaba con voz gruesa Nicolás hace ocho meses, aquel segundo programa, de la segunda temporada, de nuestro primer programa de radio
Problemas de la reproductibilidad
Tardio
Al sacar una conclusión sobre mis dichos, mis palabras, mis pensamientos, mis afirmaciones, me han catalogado muchas veces de romántico o utópico. Posteriormente me he catalogado a mi mismo como un tonto, como una persona que busca en vano un supuesto ideal. Creo que lo mejor seria buscar un punto medio en eso; la exploración con el objeto de un equilibrio que implique una racionalización de mis argumentos. Un crecimiento en medida del conocimiento, que no se base exclusivamente en un desencanto frente a la utopía de una sociedad justa y correcta, dentro de los parámetros de la buena fe (y ya no estoy no estoy pidiendo que sea igualitaria, porque eso ya es una situación prácticamente inalcanzable), sino una concientización y un riguroso saber y estudio sobre lo que se esta hablando para poder debatir, crear nuevas ideas y con el tiempo degradar esa idea contraria. Llegué a la conclusión, hace un tiempo, de que el que mas sabe sobre un tema, se convierte en el primer y mas capacitado enemigo acérrimo del mismo, ya que lo estudio a fondo para poder contrarrestarlo; Es eso de lo que hablo, de aquella medida del anarquista con respecto al capitalismo, conocerlo hasta en su mas mínima expresión para poder confrontarlo con argumentos.
Quizás precisamente un medida romántica sea el hablar de igualdad. Y hoy por hoy con la existencia del actual mercado capitalista, el cual es inherente a la vida actual, es prácticamente imposible despegarse de el y de lo que el implica. Es quien desarrolla una función social que le permite poner en contacto a oferentes y demandantes de un mismo bien o servicio, con el objeto de regular los flujos de bienes y servicios, así como de dinero a través de la formación del precio, en todos los niveles de la vida. Ese mercado, es el mismo que produce esas situaciones de desigualdad en las que nos vemos inmersos en el día a día, sin posibilidad de salida; desigualdad a la cual quizás no buscamos, o no nos convendría buscar. La igualdad social es una situación social según la cual las personas tienen las mismas oportunidades o derechos en algún aspecto. Existen diferentes formas de igualdad, dependiendo de las personas y de la situación social particular. Por ejemplo, la igualdad entre personas de diferente sexo, igualdad entre personas de distintas razas, igualdad entre personas discriminadas o de distintos países con respecto a las oportunidades de empleo o la igualdad de diferentes razas respecto a derechos de tránsito, de uso de transportes públicos o de acceso a la educación. Lamentablemente todas estas son difíciles de cumplirse en este capitalismo tardío, por todo lo que este implica.
Medios locos
El mensaje de la televisión actual esta circunscrito a imágenes despiadadas y sin censura, que navegan en el aire de los canales (sobre todo de noticias) con la crudeza que los caracteriza, y el afán de captar mas audiencia. Todo esto sumado y enaltecido a la digitalización y disponibilidad (e incluso increíble instantaneidad) de recursos; De esta manera se esta depurando aquella premisa que manifestaba Stuart Hall, que afirmaba que el evento debe convertirse en una “historia” antes de que pueda convertirse en un evento comunicativo. Actualmente el evento comunicativo no necesariamente es basado en una historia, son imágenes, no precisamente elegidas al azar, pero que si tienen una impronta veloz y casi sin análisis histórico y de contendió. Una cultura de no “chequear” la información antes de “poncharla”, una cultura del vivo, que no se si es la mejor, pero que es parte de una “agenda”, para determinado medios.
Según Hall, el consumo o recepción del mensaje televisivo es también en si mismo un “momento” del proceso de producción en su sentido más amplio, si bien el último es “predominante” porque este es el “punto de partida de la realización” del mensaje. Remata entonces con la idea de que “La producción y recepción del mensaje televisivo no son, por ende, idénticas, pero ellas están relacionadas: son diferentes momentos dentro de la totalidad formada por las relaciones sociales del proceso comunicativo como totalidad”. Esto nos demuestra el afán por la inmediatez y las imágenes directas y concisas, y es la televisión el único medio capaz de codificar de esta manera un lenguaje atan complejo.
¿Está entonces la televisión funcionando como un arma de doble filo, ya que la exposición de una imagen, puede hacer que haya mucha menos información de la misma situación? ¿O esta pretendiendo salir de esa melancolía u anestesia del mundo, como lo intentan el cine y las películas sangrientas, bizarras, de marcianos o de terror, intentando una compensación con una realidad tan “pulcra”? ¿O esto nos esta llevando a encontrar realidad y ficción entremezcladas y no poder diferenciarlas?
La lamparita
Una de las ideas que estaban dando vuelta por estos dias en mi cabeza es la búsqueda que realiza (o realizaba) el hombre para alcanzar la perpetuidad de un objeto o producto. Busqué exhaustivamente bibliografia o articulos sobre el intento de una idea de “móvil perpetuo“, incluso. En medio de esa investigación, recordé que, en alguna oportunidad, con un buen ejemplo, un diseñador y asesor de imagen muy reconocido, me contó algo que, si bien no era una novedad porque que es un teoría sabida, nadie me la había explicado con claridad. El me manifestaba que una lamparita, foco, bombita, como quieran llamarlo, tiene un filamento que no resiste mas de uno o dos años de continuo encendido y apagado, y que las tecnologías actuales podrían hacer posible el desarrollo de un foco con un filamento tan resistente (incluso a golpes importantes de tensión) que duraría lo mismo que la expectativa de vida que tiene hoy por hoy un ser humano (a menos que este foco o el artefacto luminaria que lo soporta sufra un golpe, o que un rayo dañe la instalación eléctrica, claro está). El obvio motivo por el cual estas lamparitas no se producen ni diseñan, no es su alto costo, sino el desbarajuste económico que implicaría en las terminales productoras de estos elementos lumínicos. Nadie compraría nunca más un foco, ya que este tendría prácticamente cierta perpetuidad. Con este ejemplo intentó demostrar que hay casos en los que el hombre no busca esa inmortalidad, porque iría en detrimento del mercado capitalista.
¿Todo tiene una explicación?
Muchas veces, la mayoría de las personas sabemos el “como” de las cosas y no “por qué” suceden. Si bien nada esta a salvo en este mundo, siempre tenemos un pequeño resguardo, algo con lo que contamos siempre, algo que nos conduce, o no. Ese es el factor suerte. Favorable o no, este nos acompaña sin objeciones ni excepciones a lo largo de nuestra vida. Es aquel juez q nos obliga sin avisarnos a hacer lo que debemos y lo que no, o directamente se nos antepone de improviso. Es aquel que quizá nos condena a un destino eterno en un solo instante.
Discrepo de aquellos que afirman que la suerte esta echada. Pienso fervientemente que todos los días atravesamos circunstancias y sorteamos obstáculos y que es ese movimiento de objetos, personas y obligaciones lo que nos lleva a cambiar constantemente de objetivo, lo que hace que la rutina nunca sea rutina, que los “deja vú” sean cada vez menos frecuentes, y que cada día sea sumamente distinto al otro, que nada sea seguro. Esto nos hace pensar que no hay parámetros de nada, que nadie puede prever nada con mucha anticipación, que nadie sabe a ciencia cierta que va a pasar, que hasta los pronósticos del tiempo fallan, que la suerte, el azar o lo que no espere a la vuelta de la esquina es cada vez mas influyente en nuestra vida a tal punto de decidir por nosotros, cosa que, a los mas estructurados no les atrae para nada, y que para los mas aventureros es un desafío nuevo cada día. En conclusión, la suerte o el destino, ocasionan que no tengamos la más mínima idea de los que nos puede pasar mañana cuando despertemos, si es que despertamos, o lo que me suceda a mí cuando termine de imprimir este escrito, si es que puedo.
Mas tarde, investigando, encontré fragmentos que pueden tranquilamente acompañar mis fundamentos. A medida que los leía, veía como yo, sin quererlo, me había copiado de ellos sin saber siquiera de su existencia. Muy paradójico todo, pero fue una contingencia real la que me pasó. Lo incluyo a modo de cierre.
“La suerte es una flecha lanzada que hace blanco en el que menos la espera” (1) o también “Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría” (2) dicen casi con el mismo sentido dos refranes populares que dejan bien en claro que es la suerte la que influye en nuestras decisiones. Como si, sin quererlo, alguien más se encuentra con nosotros para velar por nuestro futuro.
Además, en el prólogo de "El cuaderno rojo”, se menciona.: “(...) El mundo estaba fuera de él, a su alrededor, delante de él, y la velocidad a la que caminaba la hacía imposible fijar su atención en ninguna cosa por mucho tiempo. El movimiento era lo esencial, el acto de poner un pie delante del otro y permitirse seguir el rumbo de su propio cuerpo. Mientras vagaba sin propósito, todos los lugares se volvían iguales, y daba igual donde estuviese. En sus mejores paseos conseguía sentir que no estaba en ningún sitio."
En este mismo texto se habla de la obsesión de Paul Auster por el azar y la casualidad, que es bastante perceptible en diferentes pasajes de “El país de las ultimas cosas” (ya sea en la fortuna de Anna Blumme en encontrar siempre un resguardo frente a la tempestad, como lo fueron su amiga trapera, Sam, o la contención de la dueña del albergue; o en las casualidades que afrontó, como cuando escapándose busco refugio justo en el lugar indicado, la biblioteca; o cuando se arrojó por la ventana del “frigorífico humano” y fue rescatada por el chofer del albergue): "Una vez Paul encontró el idioma del azar, el idioma de la casualidad y las coincidencias, el idioma de los encuentros fortuitos que se convierten en destino (...). Gracias al azar Paul Auster encontró la música del azar. Se hacía novelista mientras: traducía el mundo al idioma del azar, que es también el idioma de la fragilidad (...) Descubrirlo es revelar que somos terriblemente frágiles y vulnerables, que dependemos de la casualidad, que una coincidencia estúpida puede destrozarnos en un segundo. Que una palabra estúpida oída por casualidad también puede fulminarnos. Recordar que las personas son terriblemente frágiles es una obligación moral: Paul Auster dice que es cazador de coincidencias por obligación moral." (3)
(2) Frase popular.
(3) Fragmento del prólogo escrito por Justo Navarro de "El cuaderno rojo” (The Red Notebook) de Paul Auster, Editorial anagrama Barcelona, 1993. Extraído de: http://www.bibliotecaregional.carm.es/literatura/especiales/auster.html